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A día de hoy, para cualquier empresa, la presencia en Internet es, más que necesaria, imprescindible. Tener una página web, una opción de venta por Internet y un blog es lo mínimo que se suele exigir. Además de esto, encontraríamos la gestión de redes sociales y las plataformas mencionadas anteriormente.

 

Para ello, muchas empresas optan por contratar los servicios externos de empresas especializadas en ello, mientras que otras tienen su propio Departamento de Marketing y Comunicación Online.

En cualquiera de los casos, en la gestión de las plataformas online, lo que importan son los resultados de las estrategias y, para analizar y comprobar dichos resultados, se analizan los KPI de marketing, redes sociales, venta, etc.

Para llevar a cabo esta gestión de las plataformas, el departamento o agencia de marketing online diseña una estrategia online. La efectividad de esta estrategia se mide gracias a los KPI.

 

¿Qué es un KPI?

KPI son las siglas de Keyword Performance Indicators, es decir, indicadores clave del desempeño. Estos indicadores muestran la repercusión que tiene lo que publicamos en la web y son unas herramientas perfectas para saber si nuestras acciones son exitosas o no.

Estos KPI nos permitirán analizar nuestra estrategia de marketing y comunicación en Internet, para continuar con ella, en caso de que cumplamos los objetivos; o rectificar, si no los logramos. De esta manera, estos indicadores se vuelven imprescindibles para analizar los resultados del trabajo de marketing, social media y community manager.

Cabe destacar que cualquier dato que se pueda analizar es un KPI. No obstante, dependiendo de los objetivos que nos propongamos en la estrategia de marketing, ciertos indicadores serán más adecuados que otros. La elección de los KPI también debe hacerse en base a qué es lo que queremos analizar.

No obstante, para entender mejor qué son y cómo funcionan los KPI, vamos a analizar sus características.

Características de los KPIs

Estos indicadores de desempeño tienen ciertas características que les otorgan utilidad y usabilidad en el mundo del marketing digital. En muchas ocasiones, los objetivos de las estrategias de marketing online son bastante difusos a la hora de comprobar. Algunos de estos objetivos pueden ser el aumento de lecturas completas de los posts de un blog, la mejora de la reputación online de la marca o el aumento de reconocimiento de la marca.

De esta manera, dependiendo de los objetivos y las acciones tomadas para ello, se establecerán unos KPI capaces de delimitar la consecución o no de estos objetivos.

En primer lugar, los indicadores de rendimiento o KPI deben ser medibles. Esta característica parece obvia, pero, en el mundo de Internet, hay muchos factores que parecen medibles y no lo son. Por tanto, no podrán ser un KPI. Si, por ejemplo, quieres medir la calidad de los contenidos, podrías hacerlo a través de una encuesta. No obstante, unos KPI más eficientes serían la comprobación de cuántos usuarios vuelven a visitar la página o el tono de los comentarios.

Algo también necesario es que los objetivos que nos propongamos sean sencillos de evaluar. Es decir, no podemos establecer objetivos demasiado difíciles, ya que nos resultará imposible establecer KPI de calidad y creíbles.

También debemos procurar que estos KPI sean relevantes. En ocasiones, es posible que podamos recurrir a multitud de factores que funcionen como KPI. Sin embargo, tendremos que valorar cuáles nos dan la información más interesante. No vale de nada tener muchos datos si estos no te dan la información que tú quieres o te dan más de la que necesitas.

Por último, deberemos elegir unos indicadores que se ajusten a la temporalidad de los objetivos. Si nos proponemos una mejora del reconocimiento de la marca en seis meses, no podemos elegir un KPI anual, ya que este no nos aportará la información precisa que buscamos.

Debemos tener en cuenta que existen KPI principales que nos ofrecen datos generales del rumbo de nuestra estrategia. Y, por otro lado, hay indicadores más específicos, que nos permitirán un análisis más concreto y detallado de puntos más localizados en los que debemos mejorar.

 

Ejemplos de KPIs en marketing

Para el marketing online, los KPI son imprescindibles. En el marketing online, se crea una estrategia de actuación en la Red y, para garantizar que está funcionando, estos indicadores de rendimiento son las herramientas perfectas.

Un KPI muy útil puede ser el número de visitas a la página web. De esta manera, podremos comprobar si nuestras acciones de promoción de la página están teniendo resultados. Más precisos serán aquellos KPI que nos indiquen qué productos o contenidos son los más visitados, ya que podremos, de esta manera, redireccionar nuestras acciones hacia la promoción de dichos productos o contenidos.

Otro buen indicador será el total de las ventas mensuales. Este es muy significativo, ya que podremos analizar los aumentos y descensos de ventas y compararlos con las acciones en la Red, por lo que podremos ver cuáles son mejores de cara a la venta.

También el análisis de las interacciones que tienen nuestros seguidores en redes sociales es significativo para analizar la influencia de la marca. Algo muy importante de cara al lanzamiento de nuevos productos y ofertas.

Ejemplos de KPIs en SEO

En cuanto al posicionamiento SEO, también hay multitud de indicadores. No obstante, antes debemos entender la importancia de este posicionamiento. Cuando una persona quiere comprar algo en Internet, escribe la palabra del producto que le interesa en buscadores como Google.

Si nuestra página está bien posicionada, saldremos en las primeras opciones, lo que aumenta considerablemente nuestras posibilidades de que entren en nuestra tienda o nuestro blog. Esto se consigue gracias al SEO o SEM.

El SEO se basa en nuestra capacidad de incluir palabras claves en el contenido de nuestra página web o nuestro blog que hagan que el buscador nos relacione con la búsqueda y nos muestre entre las primeras opciones. En el caso del SEM, se basa en pagar al buscador para que nos coloque en primer lugar. En el caso de Google, se trata de las opciones que aparecen primero y se identifican como “anuncios”.

Obviamente, el SEM funciona más rápidamente que el SEO, pero el SEO dará mayor calidad y credibilidad a los contenidos y nuestra página web. Para empezar de cero, se debería crear una estrategia que combinara estas dos opciones.

Para saber qué etiquetas usar, podemos analizar datos de búsqueda de usuarios dentro de nuestra propia página, para usar dichas búsquedas como etiquetas.

También podemos usar herramientas de análisis de etiquetas para saber cuáles son las más utilizadas. Siempre usando aquellas relacionadas con nuestra línea de negocio y nuestros productos.

Por último, saber el tiempo que cada usuario está en nuestra página web puede permitirnos conocer el interés que suscitan nuestros productos y contenidos, para modificar la estrategia de comunicación.

Ejemplos de KPIs en ventas

Los análisis de las ventas, que ya hemos mencionado anteriormente, son muy importantes. A este respecto, existen varios KPI y cada uno de ellos nos permitirá sacar varias conclusiones. Por ejemplo, el análisis de las ventas anuales nos permitirá saber los beneficios que hemos obtenido en ese año. También podremos analizar en qué estación del año conseguimos vender más productos, para saber cuáles potenciar en cada momento del año.

También podremos analizar aquellos periodos en los que vendamos menos y buscar razones, así como posibles soluciones. La comparación de los datos de ventas anuales nos permitirá saber si el negocio va mejor o no que el año anterior.

El análisis de ventas también nos desvelará las características de nuestros clientes, como, por ejemplo, si son, en su mayoría, mujeres u hombres. Podremos delimitar también el rango de edad que tienen, para dirigir y mejorar nuestros productos y servicios en función de sus características.

Debemos destacar el hecho de que las ventas son los sustentos de todo negocio. Por tanto, elegir los KPI adecuados puede darnos una visión global de la situación del negocio.

Ejemplo de KPIs en redes sociales

Las redes sociales también son unas plataformas importantes en Internet. Debemos tenerlas al día y no dejarlas abandonadas, ya que estos perfiles en redes sociales serán unas vías de comunicación directas con los usuarios.

Analizar, por ejemplo, el número de seguidores de la página de Facebook nos permitirá saber qué relevancia tenemos en dicha red social. El KPI de las reacciones que tienen nuestros seguidores, en cuanto a nuestras publicaciones (veces que comentan o comparten, los "me gusta" que nos dan...), nos permitirá sacar datos acerca de qué contenidos les resultan más interesantes.

Otro factor a analizar son aquellas publicaciones que tienen más repercusión. Este KPI nos permitirá invertir en promoción en redes sociales, lo que conseguirá ampliar el alcance de estas publicaciones. Al contar con los datos proporcionados por este KPI, nos aseguraremos de promocionar aquellas publicaciones que a la gente le interesan. Teniendo, de este modo, mayor posibilidad de difusión por parte de los usuarios y para convertir nuestra aportación en viral.

Todo ello nos dará las claves para crear una estrategia de comunicación y marketing muy delimitada a nuestro público objetivo. También es algo muy importante que se debe tener en cuenta antes de usar las redes sociales el público objetivo al que nos dirigimos.

Una vez delimitemos este público objetivo, podremos utilizar un KPI que nos indique qué tipo de redes sociales usa mas dicho público. Así, podremos estar presentes únicamente en estas y no perder tiempo en otras plataformas en las que no van a interesar nuestros productos o servicios.

Ejemplos de KPIs en publicidad offline

Una vez se han analizado los KPI de venta, los de redes sociales y los de marketing, entre otros, podremos hacer un cruce de datos complejo para analizar cuáles son los productos que más se venden.

De esta manera y si nuestros beneficios nos lo permiten, podremos crear una campaña de publicidad convencional, en radio o televisión, con mayor seguridad.

Es muy importante tener seguridad de que la campaña tendrá cierto éxito, ya que la publicidad offline requiere una inversión importante de dinero. Por ello, haber hecho un estudio previo nos asegurará que el tipo de anuncio y producto o servicio que anunciemos tendrá la repercusión que buscamos.

Gracias a los KPI de venta online podremos sacar conclusiones y datos muy útiles para cimentar correctamente la campaña publicitaria.

Después de la campaña publicitaria, habrá que analizar si sus objetivos se han cumplido, analizando la repercusión que dicha campaña ha tenido sobre las ventas.

Los KPI: imprescindibles para el buen funcionamiento de la empresa

De esta manera, concluimos que los KPI son unos indicadores que pueden favorecer muy positivamente a la empresa. De hecho, a nivel interno, nos permitirán saber si el Departamento de Marketing y Comunicación Online está haciendo correctamente su trabajo.

Los KPI son las pruebas definitivas de nuestro funcionamiento en Internet y la relevancia e imagen que damos en esta plataforma. Hoy en día, resulta imposible pensar en un modelo de negocio que no tenga presencia en Internet.

Aunque pueda parecer algo relativamente sencillo, en muchas ocasiones, resulta difícil establecer cuáles son los KPI más apropiados para obtener diferentes datos. De igual forma, resulta complicado establecer los objetivos adecuados en el plazo de tiempo más realista posible.

Para ello, alcanza una gran importancia que el Departamento de Marketing y Comunicación o la agencia especializada que se contrate sean profesionales y estén comprometidos con la empresa. Para llevar a cabo una correcta estrategia de comunicación y actuación online, hay que llevar a cabo un análisis a fondo de la empresa en cuestión.

Además, para asegurar el éxito de esta estrategia, hay que estar continuamente analizando los resultados, ya que Internet es una plataforma realmente convulsa y dinámica. Por ello, no existe una fórmula perfecta ni funciona siempre lo mismo. Esto hace necesario estar continuamente analizando resultados, para mejorar la estrategia o redirigirla, en caso de que no esté funcionando correctamente.

Es en este momento en el que entran en juego los KPI, ya que estos son los indicadores que nos mostrarán los resultados de nuestras actuaciones y nos permitirán obtener el éxito.

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